07 julio 2009

Uniformes

Coronando

En el cole donde queríamos que fuera Sara, no nos han dado plaza. El que más nos gustaba era el cole en el que estuvo Migue, porque es muy amplio, con mucho espacio libre alrededor. Además queda a cinco minutos de casa. Pero no ha podido ser, y estamos realmente fastidados. No sólo porque no nos hayan dado plaza, si no porqque ahora andamos recorriendo los colegios de los alrededores, buscando alguno que se adapte a lo que nosotros queremos.

Los coles de primer ciclo de educación infantil son carísimos, así que la verdad es que somos un poco exigentes: que tenga bastante espacio, que no los aparquen ahí hasta que nosotros volvamos a por ellos, que no tenga uniforme...

Y es que me ha sorprendido muchísimo que en casi todos los que hemos visto se exige el uniforme. Yo estoy absolutamente en contra de que los niños lleven uniforme, así que la búsqueda se está volviendo ardua.

Hace poco en el cole de Migue me estuvieron contando que unos años atrás intentaron ponerlo y que se formó un revuelo increible. Este año, los padres han votado en el colegio de los mayores, el mismo al que irá Migue y Sara cuando acaben la educación infantil. Aún no sé en qué ha quedado la cosa, pero lo que sí sé es que hubo también un gran revuelo y que algunos padres incluso riñeron. No sé hasta que punto te pueden obligar en un colegio público a llevar uniforme. Tal vez estás obligando a los padres a hacer un desembolso que no pueden asumir, o me pregunto si tú insistes en llevar a tu niño sin uniforme, qué primará, si la obligación de escolarizar al niño o la de llevar el uniforme.

A mí no me parece un asunto banal. Llevar o no llevar uniforme es un signo de cómo queremos educar a nuestros hijos. Yo prefiero que no lleven uniforme porque la forma en que uno se viste viene determinada por la personalidad de cada uno. No siempre me va a gustar lo que ellos se pongan, pero tendré que aceptarlo, porque yo me visto como quiero cada día.

También considero que es importante que los niños aprendan que tienen una ropa determinada y no hay más. Que se adapten al presupuesto de la familia y no comprar por comprar. Que aprendan a cuidar sus cosas. Si les damos el uniforme, estamos simplificando las cosas, creando una realidad falsa, en la que no hay que pensar, porque otros ya lo hacen por nosotros.

Un argumento que esgrimen siempre los pro-uniforme es que así los niños van todos iguales y no hay diferencias, pero yo creo que los niños tienen que entender que no somos todos iguales y tienen que respetar a los demás, aceptando las diferencias que existen. De todas formas esto de que todos vayan iguales termina por resultar falso, porque los niños siempre llevarán el estuche más chulo que el otro o la cartera más molona o los calcetines de marca.

El argumento que sin duda me cabrea más es en el que los padres dicen que así es más cómodo y que no tienen que preocuparse de qué ropa ponerle. Si vamos a lo cómodo, podemos seguir dándole de comer puré con cuatro años, o biberón o que sigan con el pañal... Si vamos a comodidad, lo más cómodo es no tener hijos, así sí que no te tienes que preocupar de nada.

Para mí no supone una carga buscarle la ropa a mis niños. Si me acuerdo con tiempo, incluso les pregunto a ellos lo que se quieren poner. Si eligen algo que no es apropiado, intento explicarles porqué no lo es y en general lo suelen entender. Si no lo entienden, entonces me pregunto porqué no pueden llevar eso y la mayoría de las veces me doy cuenta de que es porque yo no quiero que lo lleven. Hace poco Migue se empeñaba en llevar unas chanclas de la piscina a dar un paseo por el parque. Yo intenté explicarle que no eran apropiadas, que tal y cual y él insistía... Al final me dije que en realidad no tenía importancia y se fue con ellas. Ya no se las ha vuelto a poner más, porque se le metían las chinas dentro y no le dejaban jugar. A Sara le encanta ir con sus zapatillas azules a todas partes, aunque no le peguen con sus vestidos de salir "arreglada".

No soy perfecta. A veces tengo prisa y no tengo ganas de razonar y o bien se ponen lo que yo digo a la fuerza o bien lo que ellos digan aunque no me parezca apropiado. Pero aún así, no quiero que mis niños vayan uniformados, haciendo aún más gris sus días grises de colegio.

26 junio 2009

Fin de curso

Fin de curso

El lunes fue el último día de cole de Migue hasta septiembre. El viernes ya recogimos los trabajos y las notas y nos dieron también una paginilla con las fotos de todos sus compañeros. Al ver las fotos nos dimos cuenta de lo muchísimo que han cambiado y crecido este último curso. Todos los padres ibamos comentando lo mismo.

Ha sido un curso muy intenso. Migue ha aprendido un montón de cosas: ya conoce todas las letras y sabe juntar alguna que otra. A veces nos sorprende leyendo algunas palabras y ya es un maestro escribiendo su nombre y algunos otros más. Aún no tenemos claro si será zurdo o diestro, porque usa las dos manos, pero parece que se va decantando por la mano izquierda. También conoce la mayoría de los números, los días de la semana, los meses y empieza a entender el calendario.

Este curso hemos aprendido todos muchísimo sobre dinosaurios. Migue es un experto y sabe distinguir un montón de especies. El resto de la familia también hemos aprendido de paso unas cuantas cositas. La wikipedia ha sido sin duda una herramienta muy valiosa. También hemos visto muchísimos documentales de dinosaurios a la hora de la siesta. Ahora Migue tiene el cuarto decodado con pegatinas de dinosaurios, dinosaurios de juguete y fichas con hechos importantes de cada dinosario. Sabe los que son carnívoros, herbívoros u omnivoros. Sabe lo que mide y lo que pesan y lo grandes que eran...

También está muy interesado en el cuerpo humano. Nosotros le explicamos todo lo que podemos, para que pueda entender qué le pasa, pero él prefiere youtube para ver vídeos de la circulación sanguínea, del corazón, los pulmones o incluso de un parto. Le encanta que le cuente cómo nació y ya me ha preguntado cómo nacen los niños.

Este año sobre todo ha sido el año de hacer amigos. En especial tiene un amigo con el que a veces quedamos por las tardes. Ha venido alguna vez a la casa a jugar y nosotros hemos ido a la suya. Él tiene más vida social muy activa: entre fiestas de fin de curso, cumpleaños y meriendas está más de juerga que yo. Para mí, que no estoy acostumbrada a verlo relacionarse con otros niños es una noticia importante.

El lunes fue el último día de cole, pero fue un día de fiesta. Por la mañana tuvieron la fiesta del agua. Montaron una piscina en el colegio y se estuvieron bañando. Por la tarde-noche hubo una fiesta en el cole con títeres, cuentacuentos y tarta. A partir de ahora los días son para descansar y para jugar, con un largo verano por delante.

19 mayo 2009

Tiempo de cambios

De paseo

Hasta ahora, la rutina de Sara para irse a dormir no había cambiado desde que nació: después de cenar, se tomaba su biberón, se ponía su chupete y se dormía en mis brazos. Una vez dormidita, la dejaba en la cuna y si había suerte, hasta la mañana siguiente.

Desde hace pocos días después del biberón pide irse a dormir a su cuna. No sé si será que ya hace más calor y acabamos las dos sudando de la otra manera, o que se encuentra más a sus anchas o cualquier otra cosa, pero ella se acuesta, se acomoda y en un poquito se queda dormida. Eso sí, con mami mirando hasta que se queda dormida, porque si me oye salir del cuarto, llora hasta que vuelvo.

Se avecinan muchos cambios. Este fin de semana pasado pintamos por fin su cuarto, de un verde bastante intenso y el próximo fin de semana planeo llevarle la cuna allí, para que se vaya acostumbrando a su nueva habitación. También tenemos pensado ir esta semana a encargarle los muebles de su cuarto. En cuanto vengan, ya dormirá en su cama.

Con su cuarto está encantada. Aunque ahora mismo no hay apenas muebles, le he puesto algunos de sus juguetes para que se sienta cómoda. También algunos cuentos. Ahora siempre que subimos al piso de arriba se va directa a su cuarto a ver sus juguetes. El otro día le compré una cesta para los cuentos y se la puse en una esquina. Cuando volví la había llevado hasta la alfombra y estaba sentada leyendo uno, tan tranquila.

También le encanta dormir en la cama. El sábado, con el ajetreo de la pintura tuvo que echar la siesta en el cuarto de su hermano y estaba disfrutando de dormir en la cama, amplia y cómoda. Siempre que puede se sube a la cama, se arropa, y se hace la dormida.

Me hace ilusión verla tan contenta, tan deseosa de ser mayor y de avanzar. Espero que cuando llegue la hora de la verdad las cosas sigan yendo tan bien.

06 abril 2009

Sara

Autosuficiente

Siempre que empiezo a escribir un post sobre mis niños, lo primero que se me ocurre es lo rápido que crecen. Pero es que es verdad, si te paras un momento a pensar cómo están, te da un vértigo tremendo de lo mucho que han crecido y han avanzado en tan poco tiempo. Y es que a mí el tiempo se me pasa volando, porque apenas tengo un momento para pararme a reflexionar y a mirar atrás. Así que cuando lo hago, alucino de lo que hemos avanzado. Y Sara ha avanzado y mucho.

Lo que más llama la atención de Sara es lo independiente que es. Ya come la mayoría de los días sola, se quiere vestir sola, peinarse sola y lavarse sola. A veces tenemos ciertos conflictos, porque se empeña en ponerse los zapatos y los calcetines ella misma, cuando vamos todos con las prisas mañaneras. Y como tiene mucho caracter, pilla unos berrinches de impresión.

Otra cosa que consigue sacarla de sus casillas es que no entendamos lo que dice. Aún no habla más que algunas palabras, pero suelta frases enteras, que la mayoría de las veces resultan incomprensibles. Si no entiendes lo que quiere, acabará llorando con la cara entre los brazos sobre una mesa o un sillón o incluso el cubo de la basura...

Le gusta pintar y acunar a sus muñecos. Le encanta irse de paseo y ayudar en casa. Siempre que voy a la despensa a coger un cartón de leche, ella tiene que llevarlo hasta la cocina. Le encanta bailar y en cuanto oye música ya la estás viendo moverse al ritmo. También es muy cantarina y la puedes oir tarareando mientras juega.

Lo que más llama la atención de su personalidad es lo alegre y cariñosa que es. Siempre nos está dando besos y abrazos y nunca se va a la cama sin darnos un beso a todos. Le encanta hacer payasadas para que nos riamos y pone unas caras muy divertidas. Nos alegra el día, y nos hace reir constantemente.

02 abril 2009

¡Fiesta!

Hace casi dos mes que compramos las entradas. Y desde entonces andamos soñando con el concierto que darán Franz Ferdinand el sábado en Atarfe. Andamos todo el día mirando el tiempo que va a hacer, deseando que no llueva y que no surja nada a última hora que nos impida ir.

Hemos convencido a mis padres de que se vengan a dormir con los niños, porque Migue, aunque se queda con los abuelos, se niega a dormir fuera de casa. El sábado pasado estuvimos de boda y lo tuvimos que recoger a las dos de la mañana. También ando explicandole que los abuelos se quedarán con él, le darán de cenar y cuando llegue la hora tendrá que irse a dormir, porque nosotros volveremos muy tarde.

Mientras pasa la semana yo voy soñando con el concierto. Imaginando qué canciones tocarán, cómo serán en vivo y en directo. Pensando qué me pondré y si podré tomarme una cervecilla al principio, aunque me haya comprometido a traer el coche de vuelta. Preocupandome por sí será un buen concierto y disfrutando con antelación la noche de juerga. Hace mucho tiempo que no salimos y nos sentimos un poco como unos quinceañeros a los que sus padres dejan salir por primera vez.

Luego caigo en la tierra y me preocupo por si Sarilla se despierta y no me encuentra, y pilla una barraquera. Por si Miguelillo no quiere cenar y sobre todo por haber metido a mis padres en este follón: tener que venir desde Baza, dormir fuera de casa y al día siguiente salir corriendo porque tienen un compromiso. También me preocupo por cómo estaremos al día siguiente y cómo bregaremos con dos enanos llenos de energía mientras nosotros andamos muertos de sueño.

Casi nunca vamos a ningún sitio por el lío que supone, por estar molestando a unos abuelos o a otros, que bastante ya hacen diariamente. Pero de vez cuando apetece olvidarse de todo y sentirse joven otra vez :)

01 abril 2009

Palabrotas

Voy a recoger a Migue del cole, y vamos dando un paseo, acompañados por su amigo Alejandro. De repente, su amigo empieza a cuchichearle cosas al oido. Cuando se va, le pregunto:

  • - ¿Qué te estaba diciendo Alejandro?
  • - Tonterías. Dice que Carlos le ha dicho una palabrota: pollo.
  • - ¿Y qué tiene de malo decir pollo?
  • - Pues yo qué sé...

16 marzo 2009

Hibernación

El otro día, hablando con Migue sobre animales que hibernan:

  • - Mamá, ¿los ciervos hibernan?
  • - Pues... no lo sé... creo que no.
  • - No, claro que no, ¿no ves que tienen que venir en invierno con Papá Noel?

03 marzo 2009

Maratón de celebraciones.

Este año, las celebraciones del cumple de Migue se han extendido durante cuatro días. Empezamos el sábado con la celebración para los amigos y han acabado hoy con la celebración en el cole.

Decidimos celebrar el sábado la fiesta con los amigos porque pensamos que sería más fácil para que los padres pudieran llevar a los niños. También pensé que quizás si era entre semana serían más reacios a llevarlos por que al día siguiente hay que madrugar. En realidad pienso demasiado. La fiesta debería haber sido el día del cumple de Migue y que viniera quién pudiera. La fiesta en sí fue todo un éxito. La celebramos en una piscina de bolas y los niños lo pasaron muy bien. Al principio Migue estaba algo cortado de ver a sus amigos fuera del cole, pero enseguida se soltó y disfrutó mucho. Eso sí, no quiso ni pintarse la cara ni disfrazarse, pero oye, que era su fiesta, que se divierta como quiera.

El domingo preparamos un almuerzo para la familia. Estuvimos cocinando casi toda la mañana y luego disfrutamos de un ratito con la familia. Yo creía que a Migue esto no le hacía mucha ilusión, porque al fin y al cabo su padre y yo no podemos hacerle mucho caso, pero le preguntamos y nos dijo que sí, que le gustaba que viniera toda la familia.

Paradójicamente, ayer que fue su cumple fue el día que menos celebración hubo. Como Migue no tenía cole, yo pedí el día libre en el trabajo y tenía planeado llevarlo al Parque de las Ciencias, sin darme cuenta de que los lunes cierran los museos. Al final todo quedó en una nueva visita a la piscina de bolas y un almuerzo fuera de casa. Por la tarde preparamos un bizcocho para que hoy lo celebrara con sus amigos en el cole. Hoy ha salido del cole con una corona y muy contento porque todos le habían cantado cumpleaños feliz.

Al final todo se traduce en un montón ingente de regalos que no sé dónde colocar y mucho cansancio. También algo de ganas de volver a la rutina y volver a comer comida sana. Quien iba a decir que nos cansaríamos de comer tarta y chuches.

02 marzo 2009

4 años

Cumpleañero

Este ha sido el año en que Migue se ha hecho mayor. Ha dejado de ser el hijo único y ha tenido que aprender a compartir su reino. Ha sido un año duro, no solo para él. Pero ahora somos más una familia y hemos aprendido a convivir. Aunque de vez en cuando tengamos algún que otro rocecillo :)

Ha sido el año en que ha empezado en el cole. Aunque no le vuelve loco, la verdad es que lo ha llevado muy bien. Desde el primer momento se lo tomó con mucha tranquilidad y se nota que le está ayundando en muchos aspectos. El colegío no es todo lo perfecto que a mí me gustaría, pero la verdad es que la profesora es muy atenta y se lleva bien con él. En el cole ha aprendido que hay vida más allá de la puerta de casa y ya tiene a algunos niños que considera sus amigos, por lo menos durante esta semana :)

Migue sorprende por lo maduro que es. Tiene rabietas, como cualquier niño de su edad, pero a pesar de eso, es fácil razonar con él y si le explicas porqué las cosas son así, suele comprenderlas y acatarlas. Con lo que es menos razonable es con su hermana. Aunque la quiere con locura no pierde la ocasión de hacerle la zancadilla o darle un coscorrón a hurtadillas.

Disfruta muchísimo cuando le contamos historias o le hablamos de cualquier tema. Últimamente está muy interesado en el cuerpo humano y en los dinosaurios. Puede pasarse una tarde entera mirando fotos por internet de cualquiera de los dos temas, saltando de una idea a otra. Yo disfruto muchísimo explicandole porqué se extinguieron los dinosaurios o cómo funcionan los riñones. También se interesa en el paso del tiempo y cada día pregunta o nos dice directamente si es lunes o sábado. Con lo que no se equivoca nunca es con el fin de semana.

Tiene muchísimo interés en las letras e intenta leer cualquier palabra que se encuentra. Aunque a veces pierde la paciencia, estoy convencida de que pronto sabrá leer. Anda todo el día diciendonos por qué letra empieza o acaba una palabra. Se interesa por escribirlas y tanto en el ordenador, como con unas reglas que tienen moldes e incluso a mano alzada, va escribiendo algunas letras.

Hemos tenido algunos malos momentos. Durante el mes de enero pasamos una mala racha en la que no quería hablar, se pasaba el día enfadado y no había manera de separarlo de la tele. Aún no sabemos qué le pasó: tal vez tenía celos, o tal vez estaba agobiado por tantos días de lluvia o simplemente tuvo una fase, pero nos tenía muy preocupados.

Otra cosa que nos preocupa es que a veces no escucha. Hemos llegado a pensar que estaba perdiendo audición, y aunque no lo terminamos de descartar, creemos que es más un problema suyo que de su oido. Puedes estar dándole voces y él en su propio mundo, sin contestar.

Pero sobre todo, hoy Migue cumple cuatro años. Y no puedo creer el niño tan maravilloso que tengo que en casa. A veces me vuelve loca, pero disfruto cada día viendole crecer y aprender.

03 febrero 2009

Frustración

Una de las cosas que más echo de menos de antes de que nacieran los niños es poder disponer de mi tiempo. Poder ir a la peluquería sin tener que movilizar a toda la familia, ir al dentista o simplemente a comprar ropa.

Salir con los canijos es poco menos que una espedición al Himalaya. Hay que planificar qué llevar, dónde ir y a qué hora vas a volver. Si quiero ir a comprar ropa necesito que alguien venga conmigo o que se quede con ellos, porque es un follón meterse en el probador. Ir a Granada a hacer unos cuantos recados requiere semanas de planificación.

Pero lo peor de todo son los sitios a los que es necesario ir con cita. Primero hay que consultar con los abuelos el rango de horas y días en los que se pueden quedar con los enanos. Después hay que llamar y ver si quedan citas para esos días. Después confirmar con los abuelos y con suerte, una semana después puedes ir a cortarte el pelo.

Me cuesta mucho ir pidiendo esos favores, sabiendo además que ya estamos abusando de los abuelos cuando se quedan con Sara por las mañanas. He reducido mi jornada, pero aún así soy incapaz de hacer todo lo que es necesario.

Por eso acabo con un pelo horrible y con una necesidad imperiosa de depilarme. Buscando horas imposibles para las citas, intentando no dar la lata más de lo necesario. Y planificando con meses de antelación. Pedir un favor para esto se me hace dificil, porque no parece que sea algo absolutamente necesario, pero llega un momento en que me veo en el espejo y veo a una persona desastrada. No es sólo una cuestión estética, también influye en mi ánimo el verme más o menos bien.

De salir con los amigos ya ni hablamos. Aunque la verdad es que eso no me fastidia tanto. No voy a negar que alguna que otra vez echo de menos tener una conversación que no incluya ni a Bob Esponja ni a Pocoyó, pero la verdad es que como más disfruto es saliendo a divertirme con ellos. Al campo, a dar un paseo por la ciudad, a comprar libros o incluso a los columpios o el parque. Lo más echo en falta es ir al cine, pero bueno, aunque no es lo mismo, puedo ver las películas en casa y puedo pararlas cuando me duermo y seguir viéndolas al día siguiente. Más de una película la hemos convertido en casa en miniserie.

Me encanta estar con mis niños, y jugar con ellos y verlos crecer. Pero me frustra no poder tener un ratito de vez en cuando para mí, al menos una tarde al mes, para poder cortarme el pelo, o simplemente para recordar dónde anda la mujer que hay debajo de esta madre.